La croqueta es una preparación gastronómica originaria de Francia tal y como indica su etimología ‘croquette’.

Trocear la cebolla y sofreír durante 10 minutos en una cazuela con un poco de aceite de oliva virgen. Verter el ajo y el bacalao desmigado y sofreír durante un par de minutos.
Agregar un poco de sal, pimienta y el perejil picado. Apagar el fuego y reservar.
Preparar la bechamel vertiendo un poco de aceite y las tres cucharadas de mantequilla en una sartén a fuego lento. Añadir la harina y sofreír dando vueltas rápidamente con una cuchara de madera. Esperar unos minutos y añadir la leche removiendo continuamente para evitar grumos. Agregar la nuez moscada y seguir removiendo durante unos 15 - 20 minutos.
Una vez a temperatura ambiente ajusta el punto de sal. A continuación, introducir en la nevera durante 8 horas. Transcurrido ese tiempo, darle forma a las croquetas.
Preparar cuatro platos, uno con harina, otro con pan rallado, otro con huevo batido y el último con papel de cocina. Pasamos primero las croquetas por harina, luego por huevo y por último por pan rallado.
Preparar una sartén con aceite de oliva y freír. Una vez estén doradas, retirar de la sartén y dejar reposar con papel de cocina.
Se incorpora a la tradición culinaria de países de todo el mundo, como entrante, acompañamiento o plato principal.
Las croquetas son muy populares en España, los Países Bajos y en Sicilia y no llegan hasta la península Ibérica hasta finales del siglo XIX.
Te mostramos como preparar croquetas de bacalao. Un plato muy popular con la llegada de la Cuaresma.
6 raciones